Morelia, Michoacán, 12 de enero 2026.- Más del 80 por ciento de los casos de crueldad, maltrato y abandono animal que se reciben corresponden a perros de talla grande, sin embargo, son los más estigmatizados y rechazados por la sociedad, ya que, apenas el 10 por ciento de las adopciones se interesa en ellos, afirmó Esmeralda Cerda Pizano, presidenta de la asociación Generando Hogares de Amor para Animales Desprotegidos (GHAPAD).
La especialista, con más de 30 años de experiencia en el comportamiento animal, rescate y operación de un refugio, explicó que los perros de talla grande suelen ser en muchas ocasiones más tranquilos y emocionalmente estables que los pequeños, quienes en su mayoría presentan mayor nerviosismo y dependencia de la compañía humana.
Indicó que, contrario a la creencia popular, muchos perros grandes no requieren espacios amplios para vivir dignamente, ya que pueden adaptarse sin problema a un departamento, siempre y cuando cuenten con al menos 40 minutos diarios de paseo.
“Son los perros que tenemos llenos en las asociaciones protectoras de animales y en los refugios. Son de los que menos preguntan y de los que más nos reportan para rescate, atropellados o en situación de calle. Son perros grandes y medianos, pero nadie los adopta, por eso, a las asociaciones nos resulta muy difícil atender estos reportes, porque sabemos que cuando los rescatamos ese perro nos va a durar años en el refugio”, lamentó la activista.
Cerda Pizano rechazó tajantemente que el tamaño de un perro esté relacionado con su agresividad, temperamento o condiciones de vida, al subrayar que estas características dependen únicamente de su personalidad individual.
Añadió que existen perros de talla grande extremadamente tranquilos, que disfrutan de una camita dentro del hogar y se adaptan plenamente a la convivencia con familias, niños e incluso gatos.
Detalló que el 90 por ciento de las solicitudes ciudadanas para adopción se enfoca en perros de talla pequeña, mientras que solo el 10 por ciento considera a uno de talla grande, lo que perpetúa su abandono.
“Los perros grandes pueden vivir en un lugar pequeño con solo sacarlos a caminar. Sus necesidades básicas de alimento y atención médico-veterinaria son más que suficientes. Los perros de talla mediana y grande se adaptan siempre a su entorno, lo que realmente necesitan es una familia”, manifestó.
Finalmente, lamentó que el estigma asociado a su tamaño les cierre las puertas a un hogar amoroso, negándoles la oportunidad de adaptarse, integrarse y demostrar la ternura que caracteriza a los perros de talla grande.
Es de señalar que actualmente GHAPAD cuenta con un total de 50 perros en el refugio, en su mayoría de talla grande y todos ellos en espera de una buena familia que les brinde amor y cuidado.