Morelia, Michoacán
Ni el pequeño refugio de unos perros comunitarios respetaron. Personas desconocidas prendieron fuego a la casita donde los animales se resguardaban en el fraccionamiento Arko San Pedro, denunció la asociación GHAPAD A.C., que exige investigar esta agresión y localizar a los responsables.
Según la organización, el ataque ocurrió durante la madrugada y ninguno de los perritos murió quemado. Que no hubiera víctimas mortales, sin embargo, no disminuye la crueldad de incendiar un espacio destinado a proteger a animales indefensos.
Aquella casita representaba un lugar para descansar y protegerse de la intemperie. También era resultado del esfuerzo de vecinos y rescatistas que dedican tiempo y dinero a cuidar a perros que sobreviven en las calles. El fuego destruyó ese refugio y puso en peligro a quienes dependían de él.
La asociación manifestó su indignación y pidió a la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) y a las autoridades municipales intervenir para esclarecer lo sucedido. Solicitó revisar las cámaras de seguridad de la zona y llamó a los vecinos a aportar videos, fotografías o cualquier dato que permita identificar a los responsables.
La pregunta duele: ¿qué lleva a alguien a prender fuego al refugio de un animal que no puede defenderse? Los perros comunitarios ya enfrentan hambre, abandono y riesgos en la calle; también necesitan estar a salvo de la crueldad humana. GHAPAD exigió que el hecho no quede impune.