Morelia, Michoacán | Agencia ACG.- La feria de adopción organizada por rescatistas independientes en el parque 150 cerró con saldo positivo: casi todos los perros encontraron hogar. Sólo uno quedó a la espera de una familia responsable. Se llama Choco, es un pitbull de dos años y su presencia impone, aunque su historia cuenta otra cosa.
Ivonne Predazzo, su cuidadora, explica que Choco fue rescatado cuando pasaba la mayor parte del tiempo en la calle, pese a que aparentemente tenía dueño. Por tratarse de una raza vulnerable al estigma y al maltrato, su caso se manejó con discreción y sin difusión previa.
Aunque su físico y su mirada pueden generar desconfianza al primer encuentro, Ivonne asegura que Choco es un perro noble, tranquilo y muy cariñoso con las personas. “Busca mucho el contacto y el apapacho”, señala, aunque advierte que requiere manejo responsable y experiencia, debido a su fuerza y a su carácter atento al entorno.
Por recomendación de los rescatistas, Choco debe ser adoptado como perro único, ya que presenta cicatrices de peleas pasadas y podría representar un riesgo al convivir con otros animales. Actualmente permanece en resguardo y continúa disponible para adopción responsable en Morelia.
La historia de Choco resume el reto de muchas adopciones: mirar más allá del estigma y entender que, con el manejo adecuado, incluso los perros que parecen rudos pueden convertirse en compañeros leales.