Morelia, Mich. | ACG/Felix Madrigal.- El Jardín Manuel Altamirano, donde se ubican la Biblioteca Pública Universitaria, muestra un evidente deterioro que requiere atención. La fachada de la biblioteca sobre Nigromante está cubierta de grafitis, al igual que la Fuente Sorinne misma que también presenta filtraciones de agua.
El busto de Ignacio Chávez, exrector de la Universidad Michoacana, carece de su placa identificativa, mientras que un bebedero público del jardín está vandalizado e inservible. Otro problema visible es el estado del suelo: las baldosas alrededor de un ahuehuete se han deformado debido al crecimiento de sus raíces, lo que representa un riesgo para quienes transitan por la zona.
Diana, una transeúnte, considera que el espacio necesita mantenimiento, especialmente en la reparación del suelo sin afectar el árbol, que es parte de la belleza del lugar. Rigoberto, otro visitante, cuestiona la falta de vigilancia y llama tanto a las autoridades como a la ciudadanía a cuidar este sitio de valor histórico y cultural.
El Jardín Manuel Altamirano es un punto clave en el centro de Morelia, frecuentado por estudiantes y turistas. Su deterioro afecta la imagen de la ciudad y la seguridad de quienes lo visitan, por lo que urge una intervención para su conservación.
Fotos: Alfredo Soria/ACG.