En pleno corazón del Centro Histórico de Morelia se encuentra un lugar pequeño en tamaño, pero enorme en historia y tradición: el Jardín de la Soterraña. Un rincón que, a simple vista, parece solo un espacio verde entre calles empedradas, pero que guarda una leyenda que ha pasado de generación en generación.
Su nombre proviene de una antigua historia. Se dice que la imagen de la Virgen venerada en la zona fue enterrada para protegerla durante tiempos de conflicto. “Soterraña” significa subterránea, y quienes la buscaban debían atravesar callejones oscuros hasta encontrarla, dando origen a un relato que mezcla fe, misterio y tradición.
Con el paso del tiempo, este jardín fue punto de encuentro para vecinos y comerciantes. Aquí se desarrollaba la vida del barrio entre charlas, risas y actividades cotidianas. Sin embargo, también vivió épocas de abandono, cuando sus senderos quedaron en el descuido y su historia parecía diluirse.
Hoy el espacio ha sido recuperado. Sus árboles ofrecen sombra, las bancas invitan al descanso y la fuente central acompaña con su murmullo constante.
Para algunos visitantes, este jardín es simplemente un lugar para desconectarse.
“Vengo a descansar, nada más a pasar el rato. ¿Por qué aquí y no en otra plaza? Porque aquí está más tranquilo. La verdad no conocía la historia. Soy de aquí de Michoacán, como a unos 20 kilómetros, y a veces vengo cuando paso por el mercado del auditorio, compro unas cosillas y me las llevo. Es venir de vez en cuando, solo a estar un rato”, comentó un visitante.
Para otros, el lugar representa recuerdos de juventud y cambios que ha vivido la ciudad.
“Cuando yo era muy joven trabajaba en el servicio urbano aquí en Morelia. Cuando salía me venía a los baños de la Soterraña a bañarme”, recordó Vicente González.
También señaló que antes había más arbolitos pequeños que fueron retirados en una remodelación reciente.
“Los arbolitos chiquitos nos daban oxígeno. Está tranquilo para venir el fin de semana, pero quizá haría falta más movimiento, algo como un mercadito donde uno pueda encontrar comida o un cafecito de manera permanente”.
El Jardín de la Soterraña es hoy un pulmón verde en medio del tránsito del centro. Un espacio que invita a detenerse, escuchar y recordar que la historia de Morelia también se construye en sus pequeños rincones.