Morelia, Michoacán
El teleférico de Uruapan representa un avance importante para la vida cotidiana de las mujeres, porque no solo mejorará la movilidad urbana, también impactará directamente en su seguridad, autonomía y el tiempo que destinan a traslados.
Así lo dimensionó la titular de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de las Mujeres Michoacanas (Seimujer), Alejandra Anguiano González.
Expuso que en Michoacán, siete de cada 10 mujeres utilizan el transporte público, por lo que contar con un servicio moderno, ordenado y con mejores condiciones de seguridad, responde a una necesidad real de miles de usuarias.
Agregó que este sistema fortalece el derecho a transitar sin miedo, evita zonas de riesgo y apuesta por entornos más accesibles, iluminados y diseñados con perspectiva de género.
Subrayó que el 32% de los hogares en Michoacán son encabezados por mujeres y dedican en promedio 40 horas semanales al trabajo de cuidados y doméstico no remunerado. “Para muchas, moverse por la ciudad no significa sólo trasladarse, significa llevar, recoger, acompañar, resolver y sostener a sus familias”.
Por eso, dijo, reducir tiempos de trayecto también significa aliviar cargas cotidianas y ampliar márgenes de autonomía.
El teleférico, aseguró la funcionaria, cambia la vida de las mujeres porque les ofrece más certidumbre en sus recorridos: horarios definidos, estaciones con mejores condiciones de seguridad, iluminación y personal de apoyo, además de una infraestructura pensada para brindar atención más inmediata ante cualquier situación de riesgo. “Una mujer que tarda menos en trasladarse gana tiempo para su vida”.
La secretaria enfatizó que “la movilidad también debe pensarse desde el sistema de cuidados, el teleférico no solo conecta puntos de la ciudad: también conecta derechos, al acercar una alternativa de transporte más segura, accesible y ordenada para quienes históricamente han cargado con los mayores costos del tiempo y del cuidado”.
Con acciones como esta, el Gobierno de Michoacán avanza en la construcción de infraestructura que no se limita a mover personas, sino que reduce desigualdades. Para la Seimujer, una ciudad más justa para las mujeres también se construye desde su movilidad.