TEEM: 34 años de justicia electoral

Yurisha Andrade Morales*

El sábado 14 de febrero celebraremos el 34 aniversario de la fundación del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán, autoridad máxima en la materia y garante, en nuestra entidad federativa, del ejercicio de los derechos políticos de la ciudadanía y de los actores políticos. Durante más de tres décadas esta institución ha sido pilar para garantizar legalidad, certeza e imparcialidad en el desarrollo de los procesos electorales que le ha correspondido arbitrar. Son más de tres décadas de servicio a la democracia y a la protección y ampliación de nuestros derechos. 

​La historia reciente nos dice que, en el país como en Michoacán, durante muchas décadas prevaleció el sistema de calificación política de los comicios a través de los llamados Colegios Electorales, que tenían atribuciones para conocer y resolver las controversias surgidas en las elecciones, aunque en realidad realizaban una calificación política de los procesos electorales y declaraban su validez. Más adelante, la creación de tribunales electorales dio paso a un sistema jurisdiccional especializado para dirimir las controversias en la materia que se ha ido perfeccionando.

Si revisamos los diseños institucionales, observamos cómo el primer Tribunal Electoral en Michoacán conservó un sistema mixto para la resolución de las controversias electorales y la consecuente calificación de las elecciones, toda vez que se mantenía el sistema de autocalificación de la elección de los integrantes del Congreso Local y de heterocalificación de la elección de Gobernador, pues el Congreso Local se erigía en Colegio Electoral para calificarla. Fue hasta el año de 1995 cuando este sistema se sustituyó para las elecciones de diputaciones locales y hasta 2001 para la gubernatura.

Fue el 14 de febrero de 1992, cuando se constituyó el Pleno del Tribunal Electoral del Estado, el cual ha pasado de resolver en Pleno en su Primera Época (1992-2001) a conocer por medio de salas unitarias y colegiadas en su SegundaÉpoca (2001-2007), a resolver en Pleno en su Tercera Época (2007-2014) y hasta la fecha. Así, de ser un tribunal binstancial, en cuanto que se preveía en la normativa procesal un recurso de reconsideración, competencia de las salas colegiadas, se convirtió en un órgano jurisdiccional uninstancial. Asimismo, laintegración del Pleno ha pasado, de 3 magistrados numerarios y 3 supernumerarios a una composición de 4 numerarios y 2 supernumerarios; a un Tribunal de 7 magistrados en su Segunda Época, con 3 supernumerarios, para luego tener una integración con 5 magistraturas que se mantiene desde 2007 y con un funcionamiento permanente. 

34 años de funcionamiento se dicen fácil, pero implican una evolución progresiva en favor de la justicia electoral de Michoacán. Como lo señalé hace poco más de seis años al asumir el cargo de Magistrada en el TEEM, estoy convencida de que el arbitraje electoral tiene pesos y contrapesos, pero es esencialmente una garantía de ponderación y revisión sobre diversas decisiones que se toman en los procesos electorales con un examen de legalidad e incluso de constitucionalidad y convencionalidad con respecto a la actuación de la autoridad electoral administrativa, actores políticos, ciudadanía e incluso medios de comunicación y organizaciones de observación electoral.

Los procesos electorales implican una secuencia ordenada de actividades que se cumplen en plazos fatales y que se ponen en marcha con precisión de relojería. Instalar casillas, sortear y capacitar a ciudadanas y ciudadanos para que reciban los sufragios de sus vecinos, registrar candidatos, realizar campañas de proselitismo, presentar resultados electorales, revisar el comportamiento imparcial de los gobiernos, entre muchas otras actividades que permiten la organización de los comicios, entrañan decisiones y acciones cuya legalidad debe cuidarse y que, de activarse los mecanismos jurisdiccionales, corresponde revisar a los tribunales electorales, cuya actuación, en una delicada amalgama de diversos controlesinstitucionales y legales, funciona de manera estable para garantizar una renovación ordenada de los poderes públicos y la paz social que nuestras sociedades requieren para avanzar.

Es motivo de profundo orgullo ser parte del Pleno del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán y contribuir con honradez y profesionalismo al cumplimiento de sus responsabilidades institucionales. Felicito a las personas que se han desempeñado y se desempeñan en las magistraturas, pero, sobre todo, a todas las personas que laboran y a las que han estado en las diversas áreas administrativas y jurisdiccionales de nuestro Tribunal, gracias por su esfuerzo y por darle a Michoacán una institución sólida, profesional y confiable para el arbitraje electoral.

Magistrada del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán

@YurishaAndrade