Morelia, Michoacán
Luego de sufrir un atentado en su contra, el líder de Revolución Social, René Valencia se quedó en un primer momento sin escoltas y después los recuperó, pero sin municiones.
Al presentar su denuncia ante la Fiscalía General del Estado, el activista relató a la prensa que el pasado 10 de enero, cuando fue emboscado por un grupo de gente armada, que eran “puros jóvenes” de muy corta edad, éstos privaron de su libertad a sus escoltas, miembros del protocolo de protección federal a defensores de derechos humanos, los desnudaron, golpearon y despojaron de sus armas y municiones.
Más tarde les devolverían las armas y los dejarían libres, pero no las municiones, que el gobierno federal no les ha repuesto.
René Valencia agregó que los criminales tienen mejor equipo que las fuerzas del orden, pues contaban con inhibidores de señal, computadoras y “muchísimo armamento” y que desconoce por qué no asesinaron a sus escoltas o a él mismo, pero que lo atribuye a la juventud de los atacantes.
Relató cómo lo persiguieron cuando regresaba de Erongarícuaro y en su huída llegó a la comunidad de Jarácuaro, pero ya estando ahí se enteró de que no había otro camino y que tendría que regresar por donde entró, por lo que abandonó la camioneta y corrió entre las parcelas hasta llegar casi a la ribera del Lago de Pátzcuaro.
Mientras tanto, sus atacantes, que viajaban en motocicletas, se internaron en la comunidad y comenzaron a disparar en todas direcciones, dejando impactos de bala en la entrada de la misma, cerca del puente, así como a los comuneros.
Agregó que una vez que fue rescatado por el Ejército, los habitantes de Jarácuaro no lo dejaban ir, pues le reclamaban que haya decidido esconderse ahí y atraer al grupo delictivo.
El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Guillermo Valencia Reyes, hermano de René, lamentó que los escoltas estén indefensos sin municiones y los sicarios tengan mejor equipo.
También se fue contra quienes dudan de lo sucedido y los acusan de haber hecho un montaje de esta persecución pues René salió ileso.
“Nosotros no tenemos la culpa de que sean muy pendejos para disparar y que mi hermano sea muy bueno para manejar, no es nuestra culpa”, expuso.