El Gobierno anunció la semana pasada un durísimo paquete de medidas de emergencia para tratar de subsistir sin petróleo del exterior

La Habana, Cuba. Cuba tendrá prolongados apagones en todo el país este lunes, cortes que llegarán a dejar simultáneamente sin corriente a un 61.5 % de la isla en el momento de mayor demanda energética, según datos de la Unión Eléctrica (UNE).

Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, pero el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de Estados Unidos está llevando a cifras récord los apagones, paralizando por completo la economía y disparando el malestar social.

El 31 de enero se registró el máximo histórico desde que Cuba empezó en 2022 a difundir regularmente estadísticas energéticas, con un apagón que llegó a dejar sin corriente de forma simultánea a un 63 % del país.

El Gobierno anunció la semana pasada un durísimo paquete de medidas de emergencia para tratar de subsistir sin petróleo del exterior, cuando la isla apenas produce un tercio de sus necesidades energéticas.

La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.224 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.100 MW.

El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.876 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.906 MW.

Actualmente, siete de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos, entre ellas dos de las tres mayores. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.

De otro 40 % del mix era responsable la llamada generación distribuida (motores). El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció la semana pasada que esta fuente de energía lleva cuatro semanas completamente parada por el bloqueo petrolero estadounidense.

Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.

Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.

Por su parte, el Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de "asfixia energética".

Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años.