Las historias de migración a las que nos acercamos en esta temporada están enmarcadas por situaciones, motivos y circunstancias distintas, que impiden generalizar las experiencias vividas por los invitados

En la segunda temporada del pódcast 2C, iniciativa que emprendimos de la mano de Huella Digital y La Voz de Michoacán, nos hemos podido asomar de nuevo a diversos testimonios en carne y hueso sobre la migración; a varias historias singulares dentro de un fenómeno que resulta tan irreductible al dato duro como a las intransigentes y cada vez más rígidas políticas mundiales. Algunos políticos de hoy, tanto en Europa como en Latinoamérica, sólo ven en la migración un problema, sin asumir que ésta ha existido como una constante en nuestra historia. No quieren reconocer que estamos ante un movimiento no sólo de nuestro pasado, sino frente a un fenómeno que probablemente será cada vez más habitual en nuestro humano futuro.

Las historias de migración a las que nos acercamos en esta temporada están enmarcadas por situaciones, motivos y circunstancias distintas, que impiden generalizar las experiencias vividas por los invitados. Es, de hecho, lo que buscamos en este espacio: dar cabida a esas voces que nos hablan del viaje, muchas veces definitivo, que un ser humano emprende en busca de un camino inédito hacia algún otro lugar del mundo.

Son todas ellas experiencias del exilio, pero también de la errancia, de ese perderse para volverse a encontrar en algún sitio o ciudad desde donde comenzar de nuevo el relato de la vida. En este sentido, las visiones sobre el acto de salir de un país de origen y dirigirse a otro revela, muchas veces, esa capacidad que posee el ser humano para reinventarse o para soñarse de manera distinta, aunque nada de ello ahorre a la migración ni su dolor ni sus contradicciones o complejidades, ya que migrar para muchos supone padecer la escisión de su tierra, de los suyos, así como de todo su pasado.

Después de tres testimonios de ida, es decir, de la historia de aquellos que se fueron de la capital michoacana a probar una vida distinta en otras latitudes del mundo, los últimos cinco episodios nos acercan a quienes han llegado a Morelia procedentes de países tan diversos como Colombia Rusia, Alemania y España, con la intención de hallar un lugar donde poder afirmarse, es decir, donde echar algo de raíces. Estas historias sobre migración resultan tan singulares y únicas, que desde aquí extiendo la invitación para que se asomen a cada una de ellas y las escuchen de manera completa, a través de las plataformas disponibles: Spotify y YouTube.

Para Ioulia Akhmadeeva, artista visual mexicana de origen ruso, migrar es un drama, como nos cuenta en el pódcast. Ella, para poder reunirse con su familia, debe buscar un tercer país, pues Ioulia no puede volver a Rusia, y su hermana gemela no tiene visa para entrar a México. Pero aquí Ioulia ha encontrado un país de refugio, en el que puede ser escuchada, del que valora la libertad de expresión. Se siente como una migrante híbrida, abierta a aprender de la cultura que la acogió, pero también dispuesta a aportar de su propia historia, de sus orígenes, como lo hace en sus libros de artista.

Por otro lado, en esta temporada también conocimos algo de la historia de Oliver Kozlarek, doctor en Filosofía por la Universidad Libre de Berlín y en Humanidades por la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa. Actualmente, es profesor e investigador en el Instituto de Investigaciones Filosóficas «Luis Villoro» de la Universidad Michoacana. Su condición de migrante ha influido en sus intereses y en sus preguntas y reflexiones: saber qué significa vivir en otros contextos distintos al suyo, comparar sus experiencias de viaje con respecto a las transformaciones de la globalización o cuestionar siempre las palabras «cultura» e «identidad».

Para él, no somos tan distintos, pues detrás de las representaciones simbólicas y las máscaras sociales, podemos ver que compartimos muchas cosas que nos asemejan. Pese a los discursos nacionalistas, no somos tan diferentes si nos quitamos las vestiduras patrioteras. Más allá de esas narrativas, está el ser humano en su desnudez, en sus temores, dolores, tristezas y dudas. Recuerdo con ello cómo la filósofa María Zambrano se preguntaba si cabe hablar o escribir de la historia verdadera del ser humano sobre la tierra, es decir, la que, más allá de todo utópico ensueño humano, piensa y muestra el sufrimiento, el padecimiento y el dolor de lo que significa estar en el mundo y en el tiempo.

Pero regresando al último episodio de los ocho que reúne la segunda temporada, conversamos también con David Ramos Castro, antropólogo social por la Universidad Complutense de Madrid, quien nos cuenta sobre su errancia existencial: la de haber nacido en Venezuela, adonde habían emigrado sus padres, haber vuelto de niño a Galicia, España, tierra originaria de toda su familia, para luego, muchos años después, regresar al éxodo y vivir en Francia o encontrarse, como ahora, en México, país donde se casó y en el que realiza una investigación posdoctoral en la que analiza cómo es la experiencia de habitar las ciudades en medio de su deriva neoliberal.

Para él, la migración es semejante a la vida en el exilio, un acontecimiento que muchas veces no buscamos, pero que se nos impone y sobre el cual no siempre alcanzamos a ver todo lo que representa en la vida de un ser humano. Cortar las raíces, para luego intentar echarlas en otro lado, es una experiencia que nos aboca muchas veces a la nostalgia y a una idealización de lo que ya se ha perdido. Pero sólo el transcurrir de los años dejará que conozcamos el desenlace de esa decisión que nos llevó un día a marcharnos, para llevar con nosotros desde entonces la suma de dos tierras y, a veces, de dos esperanzas.

Así, lejos del hogar y de la geografía del nacimiento o los orígenes familiares, cada uno de los entrevistados de la segunda temporada nos comparte su manera de asumirse en el mundo a través de su particular experiencia de la migración. En este espacio, cada uno de ellos nos ofrece un testimonio, una visión sobre ella; cada uno comparte un pedazo de su historia, que atraviesa su quehacer artístico, su vocación y su profesión, con todo lo que implica construir una mirada singular desde el cine, la danza, la poesía, las artes visuales, la sociología y la antropología. Quedan convidados, queridos lectores, para que conozcan sus bitácoras en este viaje existencial, en el que lo importante, como decía el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez, no es estar aquí o allá, sino cómo se está.

HERRAMIENTAS:

2 temporadas del pódcast

16 episodios en total

8 invitados a la segunda temporada

5 países de origen en las historias de migración

Acerca de:

2C el podcast de JUEVES… una pausa para conversar con los protagonistas de la cultura.

Anfitriona: Liliana David

Grabación en cabina: Espacio Solaris

Post producción y diseño sonoro: Francisco Gallo Razo

Diseño gráfico: Elizabeth Treviño León, Karla Rodríguez

Producción ejecutiva: Consultoría y Desarrollo Huella Digital

Podcast manager: Karen Puerta Ochoa

Sitio web:

Liliana David es Doctora en Filosofía por la UMSNH. Del 2006 al 2013, fue reportera de la sección de cultura en La Voz de Michoacán y, tras siete años de diarismo, inició sus estudios de posgrado en la Maestría en Filosofía de la Cultura de la UMSNH. Desde el 2021, colabora en larevista española Contexto (Ctxt) y en Diario Red. Ha publicado en el libro colectivo Ctxt, una utopía en marcha, editado bajo el sello de Escritos Contextatarios.