Guillermo Valencia lamentó lo que calificó como indiferencia institucional y la falta de un pronunciamiento oportuno por parte de Alfredo Ramírez Bedolla
Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán. - René Valencia se presentó ante la Fiscalía para presentar la denuncia correspondiente tras el ataque armado que vivió la noche del día sábado en la comunidad de Jarácuaro, entre los municipios de Erongarícuaro y Pátzcuaro.
Valencia rechazó las versiones que señalan el hecho como un montaje.
“No quieran tergiversar la realidad que estamos viviendo los michoacanos; esto es un cáncer que está comiendo las comunidades (...) Hay demasiados cárteles en Michoacán y ahí siguen; los únicos que viven las atrocidades son los ciudadanos”.
Guillermo Valencia, dirigente estatal del PRI y hermano de René, lamentó lo que calificó como indiferencia institucional y la falta de un pronunciamiento oportuno por parte del titular del Ejecutivo estatal.
“Extraño mucho al candidato Alfredo Ramírez Bedolla; como candidato fue muy solidario cuando fui víctima de un atentado en 2021”, dijo, al contrastarlo con la postura actual.
El dirigente recordó que en diciembre pasado sus escoltas ya habían sido víctimas de una agresión y amenazas, lo que consideró un intento sistemático de intimidación.
“Si nos hubieran querido matar, nos matan; yo lo vi más bien como tratar de intimidarme”, expresó.
Añadió que confía en las fuerzas federales, pero no en las estatales.
“Con una mano nos quieren proteger y con la otra nos están atacando; confiamos en la Guardia Nacional y en el Ejército, pero no confiamos en las autoridades estatales”, afirmó.
Así narró los hechos
René Valencia inició su testimonio agradeciendo la intervención de las fuerzas de seguridad federales, estatales y municipales, cuya presencia, dijo, fue determinante para que el ataque no terminara en tragedia, destacando que su llegada obligó a los agresores a retirarse.
El denunciante explicó que el ataque ocurrió tras regresar de Ixtapa Zihuatanejo y realizar una breve parada en Erongarícuaro para dejar a su madre. Posteriormente, al intentar cargar combustible y no poder realizar el pago, avanzó unos metros, momento en el que comenzaron los hechos violentos.
Relató que varios vehículos cerraron el paso a su unidad y a las camionetas de sus escoltas, mientras se escuchaban ráfagas de arma de fuego. Señaló que una de las camionetas agresoras intentó obligarlo a reducir la velocidad mientras le disparaban directamente.
Ante el bloqueo total de la carretera, René decidió maniobrar en reversa y tomar una desviación hacia una comunidad, donde optó por abandonar el vehículo y huir a pie. Indicó que su camioneta recibió impactos de bala durante la persecución.
Durante la huida, los agresores descendieron hacia la comunidad y realizaron disparos en la zona. Valencia afirmó que existen impactos de arma de fuego visibles en el acceso principal, cerca del puente de entrada y que los malhechores son menores de edad.
Despojo y privación de la libertad de escoltas
Más tarde, al establecer contacto con sus escoltas, supo que estos fueron encañonados, golpeados, desarmados y privados de la libertad de manera temporal, además de haber sido grabados por los agresores.
Valencia dio a conocer que a través de radios les dieron la orden para liberar a los escoltas.
"¡Ya suéltenlos! Esto ya se calentó. Está llegando mucho gobierno"
De acuerdo con el testimonio, los atacantes portaban armamento de alto poder, chalecos identificados con el CJNG, inhibidores de señal, computadoras y se desplazaban en numerosos vehículos y motocicletas.
Valencia indicó que la llegada de corporaciones de seguridad permitió la liberación de los escoltas y el control de la situación. Añadió que los habitantes de la comunidad exigieron mayor presencia policial, debido a la falta de atención en hechos anteriores.
Tras el ataque, explicó que las armas de los escoltas fueron devueltas, pero sin municiones, lo que generó preocupación por la falta de condiciones mínimas de seguridad para continuar con su labor.
El denunciante explicó que uno de sus escoltas se presentó sin cartuchos y el segundo decidió no acudir para no exponer su vida ni la del protegido.
“Llegó uno, el otro no se quiso presentar; dijo: ‘yo no voy a exponer al titular’”, relató, detallando que permaneció sin seguridad durante dos días. “Lograron su objetivo, que era callarme, silenciarme”.
Confirmó que los escoltas ya presentaron denuncias formales por los hechos, conforme a los protocolos federales.
En su posicionamiento, sostuvo que el problema no se resolverá con discursos.
“La gente estamos hasta la madre de discursos, los discursos son huecos, no llevan a nada; un plan sin recursos, eso y nada es lo mismo”, afirmó.