Luego del desalojo en el Centro Histórico de Morelia, los comerciantes ambulantes piden al ayuntamiento tolerancia para trabajar
Morelia, Michoacán.- Pese al reciente operativo municipal en el corazón de Morelia, los vendedores ambulantes han vuelto a las inmediaciones de San Francisco y Capuchinas, donde el bullicio de las ventas informales se mezcla con el sonido de los transeúntes.
El desalojo temporal, que incluyó el decomiso de mercancías y, en algunos casos, la detención de familiares de los comerciantes, no ha logrado mermar la persistencia de quienes buscan su sustento en las calles.
En medio de bufandas, churros, elotes y artículos de Navidad, uno de los comerciantes relató cómo las autoridades le decomisaron su mercancía, y cómo su hijo menor, de apenas dos años, estuvo retenido cerca de tres horas junto con los artículos.
“Los policías simplemente se llevaron todo, el niño iba adentro”, expresó con visible preocupación.
Su relato estuvo marcado por la angustia que vivió mientras intentaba localizar al pequeño, dejando la mercancía en segundo plano:
“Me preocupé más por el niño que por lo que vendía, porque uno cuando es padre solo piensa en ellos.”
Otro vendedor, dedicado a la venta de garbanzos, manifestó su impotencia ante el operativo, señalando la falta de opciones laborales como motivo de su presencia en las calles.
“Todos tenemos derecho a trabajar y llevar el pan a casa”, comentó, explicando que, sin empleos bien remunerados, la alternativa es buscar en el ambulantaje una forma de cubrir las necesidades de su familia.
El ambiente en San Francisco no ha cambiado. A lo largo de la calle Vasco de Quiroga, el olor a papas fritas se entrelaza con el aroma de churros y el colorido de bufandas navideñas, mientras los vendedores retoman sus puntos y los visitantes se mezclan entre las ofertas.
La resistencia de estos comerciantes refleja la lucha cotidiana de quienes, ante la falta de otras oportunidades, encuentran en el comercio informal una forma de subsistencia, a pesar de los obstáculos que puedan enfrentar.
Durante el desalojo quedaron retenidas a dos funcionarias del ayuntamiento, por comerciantes que exigían la devolución del menor y de las mercancías. Un par de horas después del zafarrancho, el ayuntamiento de Morelia emitió un comunicado en el que dio cuenta del operativo y aseguró que el menor había regresado con sus padres.