El artista y crítico michoacano Raúl Calderón Gordillo asume la presidencia de AICA México. Conoce su plan para abrir la crítica a las nuevas generaciones.

El nuevo presidente de AICA México plantea una asociación más abierta, descentralizada y cercana a las nuevas generaciones.

El artista y crítico de arte michoacano Raúl Calderón Gordillo asume la presidencia de la Asociación Internacional de Críticos de Arte sección México (AICA-México) a partir de este año. Buscando fortalecer a la institución tanto a nivel nacional como internacional con énfasis en la inclusión de los actores artísticos, académicos y culturales contemporáneos del interior del país.

México siempre ha tenido un papel destacado en la cultura global y desde AICA-México puede demostrarse, ya que fue una de las trece secciones nacionales fundadoras de AICA Internacional, fundada en París en el año 1950, bajo los auspicios de la UNESCO. En plena posguerra, el mundo intentaba reconstruirse y reconstruir también sus puentes culturales e intelectuales y desde sus primeros años, nuestro país desempeñó un papel relevante dentro de la organización. Hasta la fecha, la sección mexicana ha mantenido una participación constante en congresos, publicaciones y seminarios, además de fortalecer su presencia en los órganos de gobierno de la asociación gracias al trabajo de figuras como Jorge Juan Crespo de la Cerna, quien en 1969 se convirtió en Presidente Honorario de la AICA; y de Argelia Castillo, elegida en tres ocasiones como integrante del Consejo de Administración de AICA Internacional.

Sin embargo, la crítica de arte suele cargar con un prejuicio antiguo: el de ser un ejercicio reservado para especialistas que escriben desde una distancia casi infranqueable. Raúl Calderón Gordillo no comparte esa idea y habla de la crítica como un espacio para el diálogo antes que para el juicio; como un puente entre disciplinas, generaciones y regiones del país. Desde mayo de este año releva a Alfonso Miranda Márquez al frente de la organización La responsabilidad, asegura, representa mucho más que un nombramiento institucional: "Es una oportunidad para mostrar nuevas formas de ver, invitar a nuevos diálogos y retomar la apertura hacia los debates que hoy atraviesan el contexto artístico y cultural de México".

En una época donde las redes sociales multiplican las opiniones, la pregunta quizá ya no sea quién puede hablar sobre arte, sino cómo construir conversaciones que realmente aporten conocimiento y reflexión estética, filosófica e histórica.

Del centro hacia las periferias

Cuando se le pregunta cuál será el rumbo de AICA México durante los próximos años, Calderón no comienza hablando de museos ni de grandes exposiciones. Habla del territorio.

Durante décadas, explica, buena parte de la discusión artística se ha concentrado en la Ciudad de México. Sin embargo, el mapa cultural del país ha cambiado. "La premisa podría ser ahora trabajar desde la periferia hacia el centro", afirma. "Están ocurriendo cosas muy importantes en distintos estados, con artistas jóvenes y con creadores de larga trayectoria. Hay procesos muy interesantes que necesitan entrar en diálogo".

No es una simple declaración de intenciones.

Actualmente AICA México está integrada por catorce miembros. Aunque la mayoría reside en la capital del país, una de las prioridades será ampliar esa representación para incorporar especialistas provenientes de otras regiones. La intención es construir una red capaz de documentar lo que ocurre más allá de los circuitos tradicionales. "Estamos tratando de sumar esfuerzos para contar con personas de diferentes estados de la República. Queremos crear puentes de diálogo y establecer una comunicación más abierta, más sincera y más honesta sobre lo que sucede en el arte mexicano".

Porque, recuerda, el contexto nunca es el mismo. "No es igual lo que ocurre en Chiapas que en Tijuana, Monterrey, Guadalajara, Michoacán o Tabasco. Cada lugar produce preocupaciones distintas, maneras diferentes de crear y también de interpretar el arte". Más que uniformar discursos, la crítica —dice— debería aprender a escuchar esas diferencias.

Una crítica más cercana y accesible

Calderón llega a la presidencia de AICA desde un lugar poco frecuente: combina la práctica artística con la investigación y la crítica.

Su formación comenzó en un bachillerato en Artes y Humanidades, continuó con la licenciatura en Artes Visuales, especializada en estampa, y más tarde se enriqueció mediante seminarios internacionales de teoría y crítica del arte, entre ellos los organizados por el SITAC.

Esa doble experiencia, sostiene, modifica inevitablemente la mirada. "Como creadores podemos ver el monstruo desde adentro", dice. "Eso nos permite entender mejor las preocupaciones, las motivaciones y las complejidades que existen entre la teoría y la práctica artística".

Pero quizá el mayor desafío no esté dentro del campo del arte, sino fuera de él. ¿Cómo acercar la crítica a nuevos lectores sin perder profundidad? La respuesta, para Calderón, pasa por diversificar las formas de escribir. "Necesitamos textos cortos, largos, investigaciones rigurosas, distintos niveles de aproximación. Lo importante es publicar, compartir y difundir la crítica para que las nuevas generaciones descubran que no es una práctica negativa, sino una herramienta para comprender mejor el arte".

Esa labor también implica formar nuevos públicos y nuevas voces críticas. "La crítica tiene que ser libre", afirma. "Debe construir puentes con la academia, con la curaduría, con la docencia y también con quienes trabajan de manera independiente".

En el fondo, su propuesta no consiste únicamente en renovar una asociación de críticos. Se trata de ampliar la conversación. Porque, mientras el arte continúa transformándose, quizá la crítica también necesite abandonar la comodidad del centro y de la academia, recorrer otras geografías y volver a hacer aquello para lo que nació: observar, preguntar, discutir y abrir espacios de reflexión.

Erandi Avalos

Erandi Avalos, historiadora del arte y curadora independiente con un enfoque glocal e inclusivo. Es miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte Sección México y curadora de la iniciativa holandesa-mexicana “La Pureza del Arte”. erandiavalos.curadora@gmail.com