Es posible que la respuesta tajante del gobierno iraní hiciera que Trump recalculara sus amenazas, por lo que ayer en la mañana anunció, el inicio de las conversaciones diplomáticas con el objetivo de resolver las hostilidades, por lo que anunciaron posponer dichos ataques. 

Marisa Barbosa Serrato

El estratega y militar chino, Sun Tzu en su famosa obra El Arte de la Guerra, analiza factores estratégicos que una nación en guerra debe contemplar si su objetivo es obtener la victoria, enfatizando que no se necesita únicamente de la fuerza militar, sino que también se necesitan alianzas e inteligencia.

Mientras más días se extiende la guerra contra Irán, podemos notar, que el gobierno estadounidense se está quedando sin aliados, por lo menos sus aliados de la Unión Europea, quienes abiertamente, han declarado que no acompañaran ni a Estados Unidos, ni a Israel a esta guerra, inclusive algunos han decidido iniciar diálogo diplomático con Irán para reanudar el comercio por el estrecho de Ormuz.

Honestamente, mientras más pasan los días, se vuelve más complicado para Trump el justificar esta guerra, apenas el martes pasado, se hizo pública la renuncia de Joe Kent, como director del Centro Nacional de Contraterrorismo estadounidense, quien decide entregar su cargo diciendo que Irán, realmente "no representaba una amenaza inminente a la seguridad". 

En un intento desesperado por obligar al gobierno iraní a restablecer el comercio de gas y petróleo por el estrecho de Ormuz, el sábado pasado el presidente Trump, amenazó con destruir las centrales eléctricas iranies, dando un plazo de 48 horas — venciendo el lunes en la noche-- Irán le respondió diciendo que en caso de sufrir esos ataques, harían cierre total del estrecho e igualmente destruirían las plantas de desalinización e infraestructura de tecnologías de la información de Estados Unidos e Israel.

Es posible que la respuesta tajante del gobierno iraní hiciera que Trump recalculara sus amenazas, por lo que ayer en la mañana anunció, el inicio de las conversaciones diplomáticas con el objetivo de resolver las hostilidades, por lo que anunciaron posponer dichos ataques. 

Claramente la estrategia maestra de Irán es destruir completamente todos los intereses económicos de Estados Unidos en la región; la semana pasada permitieron el paso a buques petroleros que pagaron con yuanes, pegándole directamente al dólar estadounidense.

La estrategia iraní está funcionando a la perfección, ya que lo que más le está doliendo al ciudadano estadounidense promedio, es el precio de la gasolina, aumentando los niveles de desaprobación de Trump, lo cual no le conviene estando tan cerca de las elecciones en noviembre. 

Esta guerra no pinta nada bien para Trump, quedándose sin aliados y solicitando al Congreso 200 mil millones de dólares más para mantener la guerra; claramente podemos observar, que tampoco cuenta con asesores de alto nivel, ya que ningún profesional hubiera podido imaginar una salida triunfal en este conflicto, puede ser su Vietnam 2.0

Por otro lado, reflexionando la importancia de las alianzas estratégicas en momentos de crisis, vemos al gigante de América Latina: Brasil, ofreciéndole a México una alianza entre Pemex y Petrobras, quien muestra interés por colaborar con tecnología para la exploración petrolera en el Golfo de México, gran movimiento estratégico por parte de Lula Da Silva, por el momento seguimos en espera de la respuesta de nuestro gobierno. 

Hoy más que nunca, es momentos de estrechar lazos con aliados, mantener la cabeza fría y esperar que las negociaciones logren parar la maquinaria de guerra una vez más.

*LRCI /Política Exterior/ Paradiplomacia/ Feminista

marisa.ofinternacional@gmail.com