El fiscal general rechazó un desfase en las cifras de Michoacán y explicó cómo se contabilizan los decesos.
Subregistro de homicidios. El fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, rechazó categóricamente que exista un subregistro de homicidios en Michoacán. El funcionario enfatizó que las cifras oficiales son transparentes. De esta manera descartó cualquier anomalía en el conteo institucional sobre el subregistro de homicidios.
Aseguró que todos los asesinatos vinculados con la delincuencia organizada, así como las muertes violentas de mujeres, son reportados puntualmente a las plataformas nacionales de incidencia delictiva.
Fiscalía explica diferencias en las cifras
Durante una rueda de prensa, el fiscal fue cuestionado sobre diversos señalamientos realizados por la dirigencia estatal del PRI. Dicha fuerza política ha difundido cifras según las cuales existirían entre 20 y 30 homicidios mensuales que presuntamente no estarían siendo contabilizados oficialmente, apuntando a un subregistro de homicidios.
Torres Piña sostuvo que la diferencia entre los reportes periodísticos y las estadísticas oficiales puede obedecer a diversos factores técnicos. Entre ellos destacó que algunas víctimas sobreviven inicialmente a una agresión y fallecen días después en un hospital. Por tal motivo, el delito se registra penalmente en la fecha en que ocurre el deceso y no necesariamente cuando sucedió el ataque original.
También señaló que en ocasiones los reportes preliminares hablan de varias víctimas en un hecho violento. Posteriormente, las investigaciones correspondientes confirman una cifra menor, lo cual descarta un subregistro de homicidios.
“Digamos, no se están desapareciendo muertos. Todo se reporta al CFIC”, aclaró.
Homicidios y feminicidios deben ser reportados
El fiscal reiteró que todos los casos relacionados con el crimen organizado son incorporados a los registros nacionales correspondientes.
Asimismo, recordó que desde finales del año pasado toda muerte violenta de una mujer debe investigarse inicialmente bajo el protocolo de feminicidio. Esta disposición legal también implica su registro obligatorio en los sistemas oficiales para evitar cualquier subregistro de homicidios.
Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán