Morelia, Michoacán
Tras la intensa tromba registrada la tarde-noche del sábado, Alfonso Martínez Alcázar, aseguró que la ciudad “resistió” una lluvia atípica equivalente a tres semanas de precipitaciones concentradas en apenas una hora. A las torrenciales lluvias se sumó la inconciencia social: toneladas de basura evitaron que el agua fluyera con más rapidez, provocando que colapsaran estructuras y se inundaran calles y viviendas.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el edil informó que cayeron 85 milímetros de lluvia, lo que representa 85 litros de agua por metro cuadrado, una carga pluvial inusual que puso a prueba la infraestructura hidráulica de la capital michoacana.
“Llovió en una hora lo que normalmente cae en 21 días, y aun así nuestra ciudad resistió”, destacó.
Martínez Alcázar subrayó que, desde el momento en que comenzó la tormenta, todos los equipos operativos del municipio se mantuvieron activos y desplegados, incluyendo personal de Seguridad, Protección Civil, Bomberos, Residuos Sólidos, Policía Morelia, Rescate, así como brigadas de Parques y Jardines y Servicios Públicos.
El alcalde enfatizó que los trabajos preventivos realizados desde meses atrás —como el dragado de ríos, limpieza de drenes y mantenimiento del sistema de drenaje— fueron clave para evitar daños mayores, aunque reconoció que zonas bajas con historial de inundaciones sí registraron afectaciones.
Como saldo preliminar, informó que nueve árboles colapsaron entre viernes y sábado, los cuales ya han sido retirados en su totalidad o están en proceso final de remoción.
Pese a la magnitud del fenómeno, el presidente municipal destacó la respuesta del personal operativo, quienes trabajaron de manera ininterrumpida durante la tarde, noche y madrugada.
“Tenemos un gran equipo de mujeres y hombres que no han parado, que están trabajando para estabilizar la ciudad y devolver la normalidad lo más pronto posible”, afirmó.
Finalmente, Alfonso Martínez aseguró que continuará informando a la ciudadanía sobre la evolución de la situación, al tiempo que pidió confianza en la capacidad de respuesta del municipio.
Morelia, bajo presión, aguantó el golpe. Ahora, el reto es acelerar la estabilización, reiteró finalmente Martínez Alcázar.