Policía indonesa investiga el caso por violencia doméstica.
Nizam Syafei, tenía 12 años y era de Indonesia, estaba hospitalizado presuntamente a causa de su madrastra, quien lo maltrataba y le había hecho beber agua hirviendo. Vivía en el distrito Jampang Kulon, con su padre y los dos hijos de ésta, con quienes peleaba mucho muy seguido, ante esto decidieron enviar al niño a un internado islámico.
Sin embargo, el internado no estaba abierto debido al Ramadán por lo que el chico tuvo que regresar a su casa y a los abusos de su madrastra; no pasó mucho tiempo para que el menor ingresara en el hospital de Jampangkulon para luego fallecer. Presentaba quemaduras probablemente provocadas por su madrastra.
El menor la acusó de torturarlo en repetidas ocasiones, pero ella las negó: “Respecto al agua hirviendo, eso no es cierto y no ocurrió. Incluso si hubo ampollas, fue por calor interno. No soy tan cruel como me acusan en internet. Él murió de leucemia”, dijo.
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La policía solicitó un examen de autopsia en el que resultó en el descubrimiento de varias quemaduras en todo el cuerpo: “De hecho, los resultados preliminares que puedo informar indican que la víctima presentaba quemaduras en todo el cuerpo. Las extremidades estaban en los brazos, los muslos y el abdomen. También presentaba heridas contundentes en los labios y la nariz”, declaró el Dr. Carles.
Pero, la madre biológica del chico, Anwar Satibi, también denunció al padre de violencia familia, lo que empeora las cosas y se duda de la versión de la madrastra: “Es temperamental, a menudo lo golpeaban, a menudo le jalaban el cabello. Mientras estaba embarazada, me decía: ‘estarías mejor muerta'”, dijo al presentar su denuncia.
Fuente: Milenio