Teherán plantea una posible dilución de su material nuclear como moneda de cambio en las negociaciones con Washington
Ante la reanudación de las conversaciones diplomáticas con Estados Unidos y otras potencias, Irán ha señalado que solo estaría dispuesto a rebajar sus niveles de uranio enriquecido si se produce el levantamiento completo de las sanciones económicas que pesan sobre el país. La declaración fue hecha por dirigentes del programa nuclear iraní en el contexto de los esfuerzos por desactivar una de las tensiones más relevantes en el tablero geopolítico actual.
El director de la Organización de Energía Atómica de Irán, Mohammad Eslami, indicó que la dilución del uranio altamente enriquecido, que en la actualidad supera los niveles habituales fijados por acuerdos internacionales previos, dependería directamente de que, a cambio, se eliminen todas las sanciones impuestas por Estados Unidos y otros actores. Sin embargo, Eslami no precisó si esa exigencia abarca únicamente las sanciones estadounidenses o también las impuestas por la Unión Europea y organismos multilaterales.
El tema del enriquecimiento nuclear ha sido punto clave en las negociaciones indirectas entre delegaciones de Estados Unidos e Irán, celebradas recientemente en Omán, donde ambas partes han intercambiado propuestas en medio de una relación marcada por la desconfianza histórica.
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Además de las tensiones nucleares, Irán ha subrayado en distintos foros su frustración con las sanciones, que han golpeado fuertemente su economía y limitan su acceso a mercados internacionales. El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, ha descrito las negociaciones como una oportunidad para encontrar “beneficios mutuos”, aunque insistió en la necesidad de garantías sólidas antes de cualquier movimiento significativo.
Por su parte, la contraparte estadounidense mantiene una postura firme sobre la necesidad de que Irán reduzca sus actividades nucleares y acepte mayores controles internacionales, aunque el alcance y los detalles de esas demandas siguen siendo objeto de intenso debate.
Las conversaciones se dan en un momento de alta tensión regional, con implicaciones para la seguridad en Oriente Medio y la estabilidad global, ya que cualquier avance o retroceso en este diálogo podría tener efectos duraderos sobre las políticas energéticas y diplomáticas de múltiples países involucrados.
Fuente: DW