Morelia, Michoacán
Los ocho escoltas que tenían bajo su cargo la seguridad del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, no evitaron su ejecución en público a pesar de que el sicario hizo dos intentos previos esa noche, iba con capucha blanca y con las manos metidas en la sudadera en todo momento.
Esa cadena de ‘descuidos’ forman parte de la carpeta de investigación de este crimen, y de las pruebas que llevaron a la detención de siete de los escoltas por el delito de homicidio, en grado de comisión por omisión; el octavo guardia escapó y está en calidad de prófugo.
“Estos ocho escoltas eran el círculo cercano al presidente y, de acuerdo con los videos, fue en tres ocasiones en que el menor Víctor Manuel hizo el intento de acercarse y ya en el tercero logró llegar y hacer los disparos”, explicó este viernes el fiscal general del Estado, Carlos Torres Piña.
En conferencia de prensa, destacó que no fue un ex militar, un ex marino o un profesional preparado y con experiencia el que disparó al edil aquella noche del 1 de noviembre, en la plaza principal de Uruapan y ante cientos de testigos tras inaugurarse el Festival de las Velas.
“Fue un joven de 17 años que, en su estado, con la droga que tenía en su cuerpo, logró burlar este círculo cercano de seguridad. Aparte de que era el único que traía una capucha blanca y con las manos dentro de su sudadera, y que no se percataron del momento del acercamiento de las dos primeras, ni en la tercera ocasión en que cometió el homicidio”, destacó.
El funcionario detalló que de siete disparos realizados esa noche con una pistola .9 milímetros, seis dieron en la humanidad de Manzo – incluido uno que atravesó su cuerpo y lesionó el brazo – y uno más, realizado 15 segundos después, que fue con el que abatieron al asesino material.
Los siete escoltas detenidos recibieron el pasado jueves la vinculación a proceso y, de acuerdo con el fiscal estatal, también serán acusados de homicidio extrajudicial.
“No existe como tal (ese concepto) en el Código Penal del Estado, pero es un exceso, toda vez que fue 15 segundos después y de que ya había sido sometido el agresor principal y que el disparo, además, fue a quemarropa, a la altura de la espalda, nuca – cuello, y sale por el tórax”, puntualizó.