Cada año en el mundo se efectúan 173,000 trasplantes de órganos, según la Organización Mundial de la Salud, pero los beneficiarios solo representan un 10 % de todos los pacientes en lista de espera
Roma. - El Vaticano ha publicado este martes un nuevo documento sobre las "posibilidades" que ofrecen los estudios sobre trasplantes de órganos animales y ve "conveniente" que la comunidad internacional logre unas reglas comunes y éticas "lo antes posible".
"Nos limitamos a subrayar la importancia y la conveniencia de que se logre lo antes posible una convergencia sustancial de la legislación internacional en este ámbito, mediante una coordinación auténtica a diferentes niveles", se lee en el informe.
La Pontificia Academia para la Vida ha publicado hoy el documento 'Perspectivas del xenotrasplante: aspectos científicos y cuestiones éticas', que actualiza la primera edición de 2001 para abordar los avances y los desafíos éticos surgidos en estos años de estudios.
El presidente de la Academia, monseñor Renzo Pegoraro, explicó en la rueda de prensa de presentación que este texto "anima a seguir" con la investigación pero "siempre y cuando se observen determinados aspectos éticos" y se busquen unas reglas comunes sobre patentes.
"Es importante tener reglas internacionales para que se gestione de forma correcta el derecho de patentar (...) y se garantice el acceso a quienes lo necesitan", aseveró.
Un xenotrasplante es el trasplante entre especies de diferentes de tejidos, órganos o células que pueden ser modificados genéticamente para ser implantados de animales a hombres.
Cada año en el mundo se efectúan 173,000 trasplantes de órganos, según la Organización Mundial de la Salud, pero los beneficiarios solo representan un 10 % de todos los pacientes en lista de espera.
Por esa razón, los estudios para utilizar órganos de otros animales suponen "una posible solución a la actual carencia", según la investigadora de la Fundación Bruno Kessler de Trento, Monica Consolandi, que ha participado en el informe vaticano.
El responsable de Inmunología de la Universidad de Padua, Emanuele Cozzi, explicó que aunque el cerdo no es compatible con los seres humanos, se han hecho "estudios muy importantes" para adaptarlo genéticamente.
Aunque el modelo más avanzado es el chimpancé. En estos momentos, ilustró, hay cinco centros del mundo que mantienen con vida desde hace más de un año a macacos con un corazón o un riñón de un cerdo.
"El xenotrasplante parece representar una posible solución. Todavía es muy pronto, no podemos cantar victoria, pero los resultados preliminares nos permiten tener esperanza", dijo Cozzi.
Todo esto conlleva, naturalmente, una serie de consideraciones éticas que el Vaticano resalta en este documento. Por ejemplo, ¿será posible proteger a los animales en el futuro?
"La teología cristiana dice que los hombres fueron creados a imagen y semejanza de Dios y que, aunque dominamos la Creación, eso no quiere decir que podamos hacer lo que queramos con la tierra y los animales", planteó el profesor de Ética de la Universidad de Stratford, Daniel J. Hurst.
Otras dudas surgen de la posibilidad que los órganos puedan pasar patógenos al paciente humano, por lo que el experto también urgió a reducir al mínimo este riesgo para proteger a los humanos.
En Estados Unidos, dijo, cada día mueren 13 personas esperando órganos y hay más de 100,000 pacientes en lista de espera (el tiempo medio para obtener un riñón en su país es de cinco años).
El documento, que ya ha sido enviado a la comunidad científica, sostiene "llevar a cabo modificaciones genéticas", introduciendo por ejemplo genes de origen humano en los órganos animales, "es moralmente aceptable si se realiza con respeto por el animal" y con "el objetivo de aportar beneficios significativos" a los hombres.