La inteligencia artificial cada vez más avanzada con una automatización masiva que va a dar paso a ataques capaces de operar con una velocidad, a una escala y con una sofisticación y una autonomía sin precedentes
Madrid, España.- La inteligencia artificial continúa avanzando a pasos agigantados y 2026 será el año en el que esta tecnología pase de ser una herramienta capaz de asistir a quien la utiliza a liderar sistemas autónomos capaces de tomar el control operativo en muchos procesos y de ejecutar tareas críticas sin que medie una intervención humana directa.
Empieza además un ejercicio marcado por los expertos como el año en el que se van a sentar las bases de una nueva era de internet, con la llegada de la web 4.0, una web más inteligente, intuitiva y predictiva gracias precisamente a la inteligencia artificial y al cada vez más evolucionado procesamiento del lenguaje natural, que van a permitir interacciones hiperpersonalizadas y que promete fusionar el entorno físico con el virtual para crear entornos más inmersivos.
Son las predicciones tecnológicas en las que coinciden algunas de las principales empresas tecnológicas y especializadas en ciberseguridad, que auguran además una evolución del cibercrimen debido precisamente a la convergencia de una inteligencia artificial cada vez más avanzada con una automatización masiva que va a dar paso a ataques capaces de operar con una velocidad, a una escala y con una sofisticación y una autonomía sin precedentes.
La multinacional Trend Micro, especializada en ciberseguridad, habla de un modelo delictivo "completamente autónomo" y de cómo 2026 va a marcar un punto de inflexión decisivo en la evolución de la ciberdelincuencia, que se puede llegar a convertir en una 'industria' plenamente automatizada y en la que los 'agentes' de inteligencia artificial descubrirán, explotarán y monetizarán vulnerabilidades sin necesidad de intervención humana.
Fraudes y suplantaciones a niveles nunca vistos
Y es precisamente en esos 'agentes' de inteligencia artificial ('IA agentic') en los que muchas empresas están poniendo el foco, ante la creciente capacidad que tienen de gestionar presupuestos, de optimizar líneas de producción, de tomar decisiones logísticas o de ejecutar múltiples tareas sin que medie la intervención humana directa, y la compañía Check Point ha alertado del riesgo de esa autonomía sin supervisión y de la importancia de contar con "guardaraíles" y de asegurar la trazabilidad completa de todas las decisiones automatizadas.
Esta empresa ha fijado sus predicciones para 2026 y ha anticipado que el año estará marcado precisamente por esa autonomía de la IA, por llegada de la web 4.0, por el avance de la computación cuántica y por la transformación y la generalización del riesgo digital en prácticamente todos los sectores.
Sus responsables han alertado de cómo el fraude conversacional y la suplantación de identidad ('deepfakes') mediante voz, vídeo o chats impulsados por la inteligencia artificial pueden alcanzar niveles nunca vistos, y de cómo mensajes falsificados que suplantan identidades de un cargo superior pueden abrir la puerta a pagos o a accesos privilegiados.
Varias de estas empresas han señalado entre las tendencias tecnológicas para el próximo año a la web 4.0, basadas en la inteligencia artificial y en una comprensión mucho más profunda del lenguaje escrito o hablado del usuario, al que podrán sugerir restaurantes a partir de su ubicación y de sus hábitos, monitorear su salud para ajustar de una forma automática el tratamiento, o gestionar el tráfico de una ciudad en tiempo real.
La fusión del entorno físico con el mundo digital
Esta nueva era de internet, que según los expertos va a llegar a fusionar el entorno físico con el mundo digital, va a integrar la quinta generación de tecnologías de redes móviles (el 5G) -que va a multiplicar la velocidad de las conexiones-, los sistemas de inteligencia artificial más avanzados y todos los dispositivos capaces de conectarse y de intercambiar datos (el 'internet de las cosas' o 'IoT', por sus siglas en inglés).
La multinacional estadounidense Palo Alto Networks ha fijado entre sus predicciones para 2026 la amenaza de la identidad debido a la IA, y ha alertado de que las mentiras pueden llegar a ser indistinguibles de la realidad (la identidad de un directivo suplantado dando una orden a un subordinado), y ha citado además al problema de la confianza en los datos ante el creciente número de ataques destinados a 'envenenarlos'.
También la compañía española de ciberseguridad Secure&IT ha alertado del uso de nuevas herramientas de inteligencia artificial y de que es previsible un aumento en número, complejidad e impacto de los ciberataques y de que los sectores más afectados volverán a ser el financiero, la sanidad, la industria, la energía y las administraciones públicas; y la compañía tecnológica Altia ha incidido en que tras el protagonismo de la IA generativa llega el turno de los 'agentes' de IA capaces de ejecutar tareas complejas sin intervención humana.
Entre las tendencias tecnológicas para el próximo año vuelven a asomar las tecnologías cuánticas, que han comenzado ya a salir de los laboratorios hacia aplicaciones reales -sobre todo en el ámbito de la computación-, que se están posicionando con fuerza en sectores como las finanzas, la logística, la energía o el farmacéutico y que avanzan hacia comunicaciones mucho más seguras y resistentes, aunque el impacto masivo en la vida cotidiana de las personas -como la proliferación de ordenadores cuánticos personales- parece todavía lejano.
Y el gigante tecnológico Microsoft ha augurado también un año marcado definitivamente por la evolución de la inteligencia artificial, que según la compañía estadounidense está dejando ya atrás su rol como mera herramienta para convertirse en un 'socio digital' que promueve la creatividad, la productividad y la investigación científica, al tiempo que transforma sectores como la salud, el desarrollo de software o la seguridad.