Comunidad local, autoridades culturales y creadores de contenido chocan tras hallazgo fortuito de vestigios prehispánicos
En la comunidad de San Pedro Jaltepetongo, en la región mixteca de Oaxaca, un hallazgo arqueológico casual ha generado una intensa polémica que pone en cuestión las prácticas de preservación del patrimonio cultural y el uso de redes sociales para divulgar descubrimientos históricos.
El descubrimiento ocurrió cuando pobladores que realizaban actividades cotidianas encontraron bajo tierra un conjunto de objetos prehispánicos. Rápidamente, imágenes de estos vestigios, que incluirían piezas de obsidiana, cerámica policroma y objetos metálicos relacionados con un posible contexto funerario del periodo Posclásico Tardío (1300–1521 d.C.), comenzaron a circular en plataformas digitales tras ser compartidas por un influencer conocido como Señor Blue.
Ante la difusión viral de las fotografías, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) emitió una advertencia pública recordando que la extracción y manipulación de vestigios arqueológicos sin supervisión profesional constituye un delito federal bajo la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos; además, la institución instó a ciudadanos y creadores de contenido a evitar revelar ubicaciones precisas de sitios arqueológicos no abiertos al público para prevenir saqueos y daños al contexto histórico.
Tras estas declaraciones, especialistas del INAH realizaron una inspección en el sitio, confirmando la autenticidad de los aproximadamente 60 objetos prehispánicos encontrados y su vinculación cultural con la tradición mixteca.
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Cada pieza fue registrada, fotografiada y etiquetada conforme a los protocolos oficiales para su inclusión en el inventario nacional de bienes arqueológicos.
La actuación del influencer y la difusión no regulada del hallazgo han suscitado opiniones encontradas entre los habitantes y usuarios de redes sociales: algunos vecinos expresan desconfianza hacia las instituciones culturales, argumentando experiencias previas en que artefactos descubiertos en otras comunidades no regresaron o no fueron adecuadamente explicados.
Otros cuestionan la responsabilidad de quienes comparten este tipo de contenidos sin la debida preparación científica.
Mientras tanto, el INAH continúa en comunicación con las autoridades locales y la comunidad de San Pedro Jaltepetongo para coordinar acciones que aseguren la protección del sitio y explorar posibles iniciativas educativas o museísticas que permitan dar valor cultural y turístico a los vestigios, siempre bajo criterios de conservación y respeto al patrimonio colectivo.
Este suceso pone en relieve no solo la riqueza arqueológica de Oaxaca, sino también los desafíos actuales que enfrentan las comunidades y las instituciones para equilibrar la difusión pública de la historia con la preservación responsable de su legado milenario.
Fuente: El País