Medios oficiales informaron que los restos de los militares serían inhumados en los panteones de los «Caídos por la Defensa» de sus respectivas localidades de residencia

La Habana, Cuba. Los homenajes póstumos a los 32 cubanos muertos en la operación militar estadounidense que culminó con la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cerraron este viernes en la isla con la inhumación.

Medios oficiales informaron que los restos de los militares serían inhumados en los panteones de los "Caídos por la Defensa" de sus respectivas localidades de residencia y que en todos los municipios del país se han efectuado actos en su homenaje.

Cuatro de los isleños fallecidos en los ataques a Venezuela fueron enterrados en la Necrópolis de Colón de La Habana, en una ceremonia a la que asistió el presidente del país caribeño, Miguel Díaz-Canel, acompañado de los ministros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Álvaro López Miera, y del Interior, Lázaro Álvarez Casas.  

En esta, la segunda y última jornada de tributo tras la llegada al país de los restos de los 32 militares, también tuvo lugar en la mañana un acto en la Tribuna Antimperialista, situada frente a la embajada de EE.UU., que congregó a varios miles de habaneros.

Díaz-Canel dijo allí a EE.UU. que no habrá entendimiento posible ni negociación con "coerción" aunque dijo que su país está dispuesto al "diálogo", pero en "igualdad" y con "respeto".   

"No hay rendición ni claudicación posible, como tampoco ningún tipo de entendimiento sobre la base de la coerción o la intimidación. Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política ni eso jamás estará en una mesa de negociaciones para un entendimiento entre Cuba y Estados Unidos", afirmó.

El mandatario reconoció que las noticias de la operación militar estadounidense "golpearon duro" al Ejecutivo cubano, que fueron "horas muy amargas" de "indignación e impotencia".

A ese acto siguió una "marcha del Pueblo Combatiente" que rememoró otras movilizaciones progubernamentales que marcaron momentos como el actual, de una escalada de las tensiones entre los gobiernos de La Habana y Washington.

El Gobierno cubano ha calificado el ataque militar estadounidense a Caracas como "inaceptable y bárbaro" y ha insistido en reiterar su "respaldo y solidaridad con el pueblo y el Gobierno venezolanos" además de exigir la liberación de Maduro y su esposa.

La Habana y Caracas han sido estrechos aliados en lo político y lo económico, y desde el año 2000 han mantenido un acuerdo por el que la isla ha recibido crudo venezolano y a cambio de la prestación de servicios profesionales, principalmente médicos, profesores y también personal militar.