Con ese objetivo asiste este año a la Feria Internacional de Turismo (Fitur) que comenzó este miércoles en Madrid, según dijo a EFE el ministro cubano de Turismo, Juan Carlos García Granda

Madrid, España. Cuba quiere recuperar al mercado europeo, principalmente a España, para volver a ser un atractivo turístico de referencia en el Caribe tras varios años de caídas en el número de visitantes que recibe la isla, que ha pasado de 4,7 millones en 2018 a unos 1,8 millones en 2025.

Con ese objetivo asiste este año a la Feria Internacional de Turismo (Fitur) que comenzó este miércoles en Madrid, según dijo a EFE el ministro cubano de Turismo, Juan Carlos García Granda.

Cuba "es una isla ideal para hacer turismo", pero "en los últimos tiempos ha habido algunas dificultades" y eso "ha dado pie, principalmente aquí en España, a que todas las noticias (sobre Cuba) realmente tengan un matiz traumático", sostuvo el ministro acerca de la situación actual en el país, donde se solapan y retroalimentan las crisis económica, energética, sanitaria, migratoria, social y política.

La debilidad del sector turístico cubano, motor económico de la isla durante años, tiene como principales factores la grave crisis económica y energética que sufre el país -y que repercute en los servicios y la experiencia-, el recorte de rutas aéreas y las sanciones estadounidenses.

"Nosotros siempre fuimos un destino muy seleccionado y preferido por los españoles, y de manera general por casi toda Europa de manera colectiva", recordó García.

"Tenemos la intención de trabajar muy fuerte para recuperar" ese mercado, subrayó al destacar que "Cuba se reinventa todos los días" y que "la seguridad" es uno de sus principales activos frente a otros países americanos.

Sobre la grave crisis de apagones que sufre la isla desde agosto de 2024 y cómo afecta al sector, el ministro afirmó que "el turismo internacional surgió en Cuba en una etapa que se conoce como período especial de carencias mayores que las que tenemos ahora" y desde entonces cuenta con infraestructuras propias para no depender del sistema electroenergético nacional.

Los grandes polos turísticos como Cayo Coco o Cayo Largo "tienen generación eléctrica propia", apuntó.

Además, indicó que Cuba está trabajando en el desarrollo de la energía solar, con la instalación de parques fotovoltaicos por toda la isla.

Asimismo, García explicó los esfuerzos para lograr un incremento de la conectividad aérea con Europa, para que haya "más opciones para poder volar" a Cuba.

El ministro reconoció que el año pasado "no fueron buenos" los resultados del sector, fundamental para los planes de recuperación económica del Gobierno por su aporte al producto interno bruto (PIB) y por la entrada de divisas que representa.

Las sanciones estadounidenses son parte de la campaña "para destruir el turismo" de Cuba, según García, que puso como ejemplo medidas tomadas por el Gobierno de Donald Trump como la eliminación de los cruceros, lo que ha supuesto perder "a 800.000 norteamericanos que visitaban la isla en 72 horas".

Frente al resto de destinos en el Caribe, debido al bloqueo estadounidense "nosotros competimos siempre en un escenario mucho más complejo", concluyó el ministro.

Por su parte, el director de la división Cuba de la cadena hotelera Meliá Hotels International, Gabriel Cánaves, dijo a EFE que en la actual temporada de invierno "si no hubiera pasado lo de Venezuela (en referencia a la operación estadounidense para detener a Nicolás Maduro)" el turismo hacia Cuba "se estaba comportando muy bien".

Cánaves anotó también que el turista canadiense que iba a Florida (EEUU) ahora prefiere lugares como Cuba y otros destinos del Caribe, y eso es algo que va a beneficiar a la isla.