En un video, Memo Valencia relató cómo fue el ataque hacia su hermano en el municipio de Erongarícuaro

Redacción / La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán. El ataque sufrido por el activista de Revolución Social, Rene Valencia, no fue un intento de asalto, como se presumió este sábado, sino un ataque directo perpetrado por delincuentes que se desplazaban a bordo de entre 10 y 15 camionetas, señaló su hermano y dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia.

Por medio de sus redes sociales, el priista señaló en un video que han sido horas difíciles para nosotros. Aunque pareciera que somos fuertes, cuando tu vida se ve amenazada y reducida la voluntad de alguna persona, pues son momentos complicados”. 

Y continúo: “Mi hermano (René) está pasando por una etapa muy difícil, ayer tal vez por la adrenalina no lo notamos, pero en este momento sí. Como ustedes saben, mi hermano fue perseguido ayer por sujetos armados, por un convoy de sicarios”, y agregó que los atacantes se trasladaban a bordo de entre 10 y 15 camionetas que los persiguieron.

El dirigente del PRI en la entidad relató que este fin de semana estaba en Ixtapa con su familia, la familia de René y la madre de ambos, quien radica en Erongaríacuaro desde hace años.

Valencia Reyes señalo que el sábado pasado, su hermano René conducía la camioneta del dirigente tricolor, una Suburban de color blanco que muy identificable, “eso desafortunadamente creo que ahora jugó a nuestra contra”.

Por eso, recaló, no fue un hecho circunstancial, “fue un ataque directo, lo quiero dejar muy claro, porque sé que hay quienes han divulgado la versión de que esto pudo haber sido un intento de robo de la camioneta. ¿Quién quiere robar una camioneta con un carro de escoltas detrás? Eso es absurdo. Ahora bien, para un robo de un vehículo no participan entre 10 y 15 camionetas”.

Agregó además que René salió de Erongarícuaro hacia Morelia aproximadamente a las 7:50 de la noche cuando una camioneta se le cerró, bajaron sujetos armados, otras dos camionetas encajonaron a los escoltas y los sometieron.

“Mi hermano, en vez de asustarse (quien conoce a mi hermano sabe que es un hombre de carácter, que toma decisiones y además tiene una capacidad para manejar, es muy buen conductor mi hermano), pues huyó, le echó la camioneta a uno de los sicarios, empezaron a disparar, pero no le dispararon a la camioneta porque si no le hubieran dado una gran cantidad de balazos, eso suponemos nosotros, porque no tiene la cantidad de impactos que debería tener para los disparos que tuvo”, explicó.

Luego de que René Valencia eludió a los atacantes, su esposa le llamó por teléfono a Guillermo. “Yo sabía que venían en carretera, yo me vine un día antes a Morelia, no venía con ellos, pero ellos venían en mi camioneta. Por fortuna yo tenía el celular y contesté inmediato, me dicen lo que está pasando, les digo ‘mándenme su ubicación, transmitan’, me dicen ‘no hay señal, no se conecta para hacer la transmisión’, ‘ grábenmelo y mándenmelo de inmediato’. Colgando con él, yo publiqué el primer texto en mi perfil personal de Facebook, Memo Valencia, donde les pedí que me ayudaran a reportar al 911, después de publicar, no sé, habría pasado 30 segundos, traté de hacerlo muy rápido, le hablé al fiscal Carlos Torres Piña, a quien le agradezco muchísimo”.

Cuenta Memo Valencia que cuando se comunicó con Torres Piña, de inmediato activó el código rojo y diversas corporaciones se movilizaron, pero para ese momento los escoltas de René Valencia estaban sometidos y privados de la libertad en una brecha. Señala además que los escoltas fueron torturados, los desnudaron, los amarraron, los golpearon, les apuntaban con un arma y los iban a matar, pero en algún momento, relata, “alguien les llamó y les dijo ‘no los maten, regresen sus armas’. Entonces les quitaron las municiones, les robaron un cargador y, bueno, pues fueron liberados; sin embargo ellos escucharon por radio que iban persiguiendo a mi hermano, que había varios operativos de esos grupos criminales para detenerlo más adelante.

Así, mientras René Valencia era perseguido los criminales le disparaban a la camioneta, pero el blindaje lo salvó de recibir las balas. “Mi hermano, al momento de ver que esa camioneta se le cierra, se detiene, se da vuelta en U y regresa rumbo a Erongarícuaro, ahí mi hermano ve la desviación a Jarácuaro, que es una comunidad indígena de Erongarícuaro. Ahí hay una caseta de vigilancia en la entrada. Ahí mi hermano ingresa y hay personas de la ronda comunitaria cuidando el acceso. Entiendo que hay versiones de que hasta ahí llegaron los delincuentes a amenazar a los de la ronda comunitaria”, y por esa razón no ayudaron a René, por el temor a las represalias del grupo delictivo.

Cuando René ingresó a la comunidad, abandonó la camioneta y se internó en el monte para ponerse a salvo y dos horas después, a las 9:52, la ronda comunitaria y el Ejército Mexicano llegaron hasta donde estaba René y se puso a resguardo de ellos. 

El dirigente del PRI fue enfático al señalar que “hay quienes quisieran vernos muertos para tal vez creer que lo que nos pasa pues es una verdad y es una verdad de la que desafortunadamente estamos padeciendo, estamos viviendo como familia y como organización, como personas defensoras de derechos humanos, que le damos voz a muchas víctimas, que nuestra voz no es más que una forma de darle amplitud a las voces de muchas víctimas de diversos delitos.

Y finalizó con el llamnado a que las autoridades estatales y federales relicen una investigación para dar con los responsables, y agradeció a las fuerzas del orden que los apoyaron.

“Lo que buscan es silenciarnos, no les vamos a dar gusto. Mientras Dios me dé vida, aquí voy a seguir luchando, y estoy seguro que mi hermano obviamente va a pasar la etapa difícil que está viviendo, y no queremos politizar las cosas; no, queremos justicia, queremos que se haga justicia. Yo tengo muy claro, y lo he dicho en tribuna del Congreso del Estado, lo he dicho en la tribuna del pueblo de cada martes: los enemigos de México no son los partidos políticos, no es Morena, no es el PAN, no es el PRD. Los enemigos de México son los pinches delincuentes, que nos están silenciando a las voces que nos atrevemos a alzarnos para visibilizar la crisis que vive en Michoacán, y no les podemos dar el gusto de que sigan silenciando a más voces”.