Dentro de la cabaña donde fue ubicado el líder del CJNG se encontraron desde insumos de salud hasta símbolos religiosos que sorprenden a investigadores
Tras el operativo que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fuerzas federales inspeccionaron a fondo la cabaña rural donde el jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación permaneció oculto en sus últimos días, revelando detalles de su vida en ese refugio serrano que contrastan con la brutal violencia que lo rodeaba.
La residencia, ubicada en el exclusivo fraccionamiento Tapalpa Country Club, fue allanada por elementos del Ejército y la Guardia Nacional después de una operación por tierra y aire que buscaba capturar al capo. Al ingresar al inmueble de dos pisos, los efectivos hallaron múltiples vestigios de la vida cotidiana del fugitivo. 
El interior de la vivienda estaba equipado con alimentos frescos, especialmente frutas y verduras, así como cortes de carne y pescado en el refrigerador, lo que sugiere que la logística de provisiones se mantenía con regularidad. Entre los objetos localizados también destacaron artículos de higiene personal, ropa de varias marcas y perfumes. 
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Un hallazgo llamativo fue la presencia de medicamentos específicos para tratar la insuficiencia renal, enfermedad que padecía Oseguera Cervantes y que habría influido en su decisión de permanecer en un lugar relativamente cómodo en lugar de moverse constantemente por zonas aún más remotas para evitar su captura. 
Además, en una de las recámaras se encontró un pequeño altar religioso con imágenes de la Virgen de Guadalupe, San Judas Tadeo y San Chárbel, junto con una carta que incluía un fragmento del Salmo 91, usado tradicionalmente como protección espiritual. Este elemento sorprende a investigadores, pues combina símbolos de fe con un contexto de violencia y clandestinidad.
Vecinos del fraccionamiento contaron a medios que la madrugada del operativo escucharon detonaciones y movimientos militares, mientras que otros residentes comentaron que muchas casas de la zona se rentan ocasionalmente a visitantes, por lo que no estaba claro si el capo vivía ahí regularmente o solo se ocultaba temporalmente. 
Después del enfrentamiento y la muerte de “El Mencho”, las autoridades han empezado a desmontar la presencia de sus redes en la región, aunque el impacto de su desaparición y los posibles movimientos de su organización en los próximos meses sigue siendo motivo de vigilancia por parte de cuerpos de seguridad. 
Fuente: El Universal