Morelia, Michoacán

Con diez votos a favor y dos en contra, el Cabildo de Morelia aprobó la contratación de un nuevo crédito a corto plazo por poco más de 94 millones 715 334 pesos, el cual deberá ser liquidado en su totalidad antes del 31 de mayo de 2027, sin posibilidad de heredarse a la siguiente administración.

A pesar de los reclamos de algunos de los regidores, el tesorero municipal, Héctor Gómez Trujillo, defendió la medida al asegurar que se trata de un instrumento legal contemplado en la Ley de Disciplina Financiera, utilizado de manera recurrente por gobiernos estatales y municipales para atender necesidades de liquidez.

“Es un mecanismo que permite hacer frente a contingencias sin comprometer las finanzas a largo plazo. No se dejará deuda ni con instituciones financieras, ni con proveedores”, sostuvo.

En entrevista posterior a la sesión extraordinaria de Cabildo celebrada en el CAM Morelia y que fue encabezada por el presidente Alfonso Martínez Alcázar, el funcionario subrayó que este tipo de financiamiento tiene límites estrictos: no puede superar el 6% de los ingresos propios del municipio y debe liquidarse dentro del mismo periodo de gobierno. En este caso, explicó, el monto aprobado representa cerca del 3% de la capacidad financiera de la administración.

El recurso será destinado a tres rubros principales: pago a proveedores, obras pendientes y una estrategia intensiva de reencarpetamiento vial, con la intención —dijo— de cerrar la administración sin proyectos inconclusos.

“Es un tema de flujo. El presidente municipal ha sido claro: no dejar obras a medias, ni deudas. Se está haciendo un esfuerzo fuerte de austeridad y disciplina financiera”, afirmó Gómez Trujillo.

Actualmente, el Ayuntamiento mantiene otros compromisos financieros de corto plazo, entre ellos un crédito ligado a infraestructura social y otro que vence en octubre próximo, los cuales —según el tesorero—, se encuentran en proceso de liquidación.

La contratación del nuevo empréstito se realizará mediante un proceso competitivo entre al menos cinco instituciones financieras, como lo exige la normativa, y se prevé que los recursos comiencen a ejercerse entre finales de junio y julio.

En contraste, el tema generó críticas por parte de regidores de oposición, quienes cuestionaron la falta de información previa y la pertinencia de adquirir más deuda en la recta final del gobierno municipal.

Pese a ello, el tesorero insistió en que hubo espacios de análisis y discusión, y reiteró que la administración cerrará sin pasivos.

“Vamos a entregar un municipio sin deuda, ni a corto ni a largo plazo. Esa es la meta”, puntualizó.