Los participantes coincidieron en que pequeñas y medianas empresas, representantes de más del 90% del tejido productivo latinoamericano, enfrentan mayores dificultades para adaptarse al entorno
Davos/Ciudad de México.- Líderes de gobiernos, empresas y organismos multilaterales se reunieron en Davos para analizar el impacto de la ciberseguridad en la estabilidad económica, donde América Latina registra el nivel más bajo de confianza global para responder a un ciberataque de gran escala, con apenas un 13%, según datos analizados en el marco del Foro Económico Mundial.
En el diagnóstico, abordado durante una mesa redonda privada organizada por Digi Americas Alliance y alojada por Google Cloud, al margen del Foro Económico Mundial, los participantes coincidieron en que la ciberseguridad ha dejado de ser un asunto técnico para convertirse en pilar de competitividad, confianza digital e inclusión económica.
Según los datos, 49% de los consultados en América Latina reporta baja confianza en la capacidad de sus países para gestionar un incidente cibernético mayor, la proporción más alta a nivel mundial. Esta fragilidad, señalaron, expone a la región a interrupciones económicas, pérdida de inversiones y deterioro de la confianza pública.
Infraestructura crítica y nuevas amenazas
Los participantes advirtieron que sectores estratégicos como energía, agua, telecomunicaciones, transporte y servicios públicos siguen siendo estructuralmente vulnerables en la región, debido a marcos regulatorios fragmentados y centros nacionales de respuesta (CERT) con recursos limitados.
Además, el panorama se agrava por un entorno de amenazas cada vez más sofisticado, donde el fraude habilitado por tecnologías digitales es el principal riesgo cibernético para ciudadanos y empresas en América Latina, impulsado por esquemas de suplantación de identidad, clonación de voz y estafas de pago que aprovechan plataformas de mensajería de uso masivo.
A ello se suma el impacto persistente del ransomware, un tipo de ciberataque que bloquea sistemas y datos para exigir un rescate, afectando de manera desproporcionada a salud, gobiernos locales y servicios logísticos, sectores con alta dependencia operativa y menor capacidad de recuperación.
“La ciberseguridad ya no es solo una necesidad técnica; es un facilitador económico fundamental para cada nación que aspira a ser un ‘Velocista Digital’”, afirmó Matt Renner, presidente y director de ingresos de Google Cloud. “El reto crítico ahora es elevar esta conversación para que podamos trabajar juntos entre los sectores público y privado y construir la confianza digital de la que depende nuestro futuro económico compartido”, añadió.
El debate también puso el foco en la adopción acelerada de inteligencia artificial en empresas y servicios públicos, que en la región avanza más rápido que los marcos de gobernanza y seguridad necesarios para su despliegue seguro. La escasez de talento especializado y la limitada inversión en seguridad digital, advirtieron, incrementan la exposición a ataques de ingeniería social y fraude basados en IA.
Desde el sector financiero y de pagos, Rich Verma, jefe administrativo de Mastercard, subrayó que “la confianza digital es la base del crecimiento inclusivo” y que su fortalecimiento depende de “sólidas asociaciones público-privadas basadas en el intercambio rápido de información entre gobiernos, la industria y socios multilaterales”.
Cooperación regional y políticas públicas
El rezago es especialmente visible en el sector público, cuya resiliencia cibernética está por debajo de la del sector privado debido a restricciones presupuestarias, sistemas heredados y dificultades para coordinar respuestas nacionales, una brecha que amplifica el riesgo sistémico en economías interconectadas.
En este contexto, Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor Empresarial del Gobierno de México, destacó el plan nacional de ciberseguridad recientemente anunciado por el país y reafirmó el compromiso de integrar la seguridad digital en la agenda de desarrollo económico. La funcionaria celebró además que México acoja una cumbre regional, al considerar que “es una oportunidad para profundizar la cooperación y fortalecer capacidades en toda la región”.
Durante la sesión, Belisario Contreras, director ejecutivo de la Digi Americas Alliance, anunció que la Cumbre LATAM CISO se celebrará del 10 al 12 de septiembre de 2026 en Cancún, México, con el objetivo de promover el intercambio de información, reducir las asimetrías regionales y elevar los estándares de resiliencia digital.
Los participantes coincidieron en que pequeñas y medianas empresas, representantes de más del 90% del tejido productivo latinoamericano, enfrentan mayores dificultades para adaptarse al entorno, lo que profundiza la desigualdad en capacidades de ciberseguridad.