Morelia, Michoacán
Los indicios sobre el perfil de Julio César Jasso Ramírez, el tirador que mató una turista e hirió a siete extranjeros más en las pirámides de Teotihuacán, dejan ver a una persona con determinada perturbación mental, al grado de que decía recibir órdenes ‘de una entidad que no es de esta tierra’.
“Lo que tenemos nos permite establecer que esta persona tenía una alteración de carácter siquiátrico o psicológico, toda vez que en algunos fragmentos hacía alusiones de que recibía órdenes de alguna entidad que no es de esta tierra y sin especificar cuál, es decir, era un sujeto con una determinada perturbación”, reveló el Fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes.
En la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbau, señaló que la evidencia recolectada arroja un perfil psicopático del agresor, caracterizado por una tendencia a copiar situaciones que ocurrieron en otros lugares, en otros momentos y por otros personajes.
“Esta tendencia, que se le puede conocer como ‘copycat’, es indebidamente replicada en otros países. En este caso, es una hipótesis que se tiene de que así sucedió, toda vez que encontramos en sus pertenencias literatura alusiva a agresiones y a figuras que tienen que ver con este tipo de acciones violentas”, sostuvo.
En su exposición, afirmó que este acto no fue espontáneo. E
“Esta persona visitó, lo sabemos, en varias ocasiones la zona arqueológica, se hospedó en hoteles aledaños de manera previa y desde ahí planeó las labores de acercamiento para cometer su acción violenta. El agresor planeó su agresión de manera solitaria y no hay absolutamente ningún indicio al momento, que permita establecer que tuvo colaboración externa o que participaron diversos actores en la comisión de este hecho”, detalló.
El fiscal mexiquense confirmó que Julio César Jasso Ramírez, nombre del agresor, originario de Guerrero, perdió la vida por propia mano al accionar el arma de fuego en su contra a una distancia no mayor a 15 centímetros, después de verse herido y acorralado por elementos de la Guardia Nacional.
Al perpetrador le fue asegurada una mochila y 52 cartuchos útiles en una bolsa de plástico que, en todo momento de la agresión, portó en una de sus manos a la par que detonaba el arma de fuego en contra de las personas que ahí se encontraban.
También le fueron encontrados boletos de autobús, literatura, imágenes y manuscritos presuntamente relacionados con hechos violentos ocurridos en Estados Unidos, en abril de 1999.