Morelia, Mich.- 28 de noviembre de 2025.- A casi un mes del asesinato de Carlos Manzo, la Fiscalía General de Michoacán ofreció nuevos detalles sobre el proceso judicial y las pesquisas que han marcado uno de los casos más complejos del año. El fiscal General, Carlos Torres Piña, confirmó que los ocho detenidos, siete escoltas y el presunto autor intelectual, quedaron vinculados a proceso, tras una extensa audiencia que se prolongó por varias jornadas.

“Fue un avance fundamental”, resumió el fiscal al hacer un recuento de las diligencias y peritajes que han sostenido la carpeta de investigación. Según explicó, 234 diligencias, 145 dictámenes periciales, 128 entrevistas y 10 técnicas de análisis de datos han alimentado el expediente que derivó en las órdenes de aprehensión y la vinculación de los imputados.

Torres Piña agradeció el apoyo de instituciones federales y estatales, así como la colaboración de la Fiscalía de Nuevo León, que envió a diez peritos especializados, entre ellos criminalistas, balísticos y personal de medicina forense, y al propio director de Homicidios. La FGR también aportó un dictamen reciente que ya fue integrado al caso, detalló.

Uno de los puntos más relevantes revelados por Torres Piña fue la responsabilidad atribuida a los escoltas de Manzo, quienes enfrentan cargos por homicidio calificado y lesiones calificadas por comisión por omisión, debido a que integraban el círculo de seguridad del dirigente.

De acuerdo con los videos analizados, el agresor, Víctor Manuel, un joven de 17 años de edad, bajo los efectos de drogas, logró acercarse tres veces al dispositivo de protección. Fue hasta el último intento cuando abrió fuego: “No fue un exmilitar, no fue un marino; fue un joven que, por su estado, burló esta seguridad”, enfatizó el fiscal. El detalle que más desconcierta: el adolescente era el único que portaba una capucha blanca y mantenía las manos ocultas en su sudadera, señales que no fueron detectadas por los escoltas en los dos acercamientos previos.

Los dictámenes periciales expuestos durante la audiencia confirmaron que siete disparos fueron hechos con la misma arma. Seis impactaron en el cuerpo de Carlos Manzo, uno de ellos atravesándolo y lesionando a un escolta. El séptimo disparo, con una diferencia de 15 centímetros en la trayectoria, fue el que terminó con la vida del agresor, de acuerdo con las pruebas balísticas.

Asimismo, el Juez otorgó tres meses adicionales para el cierre de la investigación complementaria. En ese periodo, la Fiscalía buscará robustecer aún más los elementos que acreditan las responsabilidades ya fijadas en audiencia: “Vamos a hacer una mayor cobertura sobre la investigación”, adelantó Torres Piña, sin detallar las diligencias pendientes, pero asegurando que son “fundamentales”.

Mientras el proceso avanza, el caso continúa generando expectación pública, no sólo por la magnitud del crimen sino por las fallas de seguridad que permitieron que un menor de edad, sin entrenamiento, ejecutara a uno de los líderes sociales más visibles de Michoacán de los últimos tiempos.

RED 113